Sentir sin historia

Sentir sin historia pertenece a una colección de meditaciones para honrar la historia, el cuerpo y descansar en quien eres.

Busca una postura cómoda.
No para relajarte,
sino para poder quedarte.

Respira…
sin modificar el ritmo.

Hoy no vamos a trabajar con la emoción.
Vamos a observar
qué hay antes de la emoción.

Lleva la atención a lo que esté presente ahora.
Tal vez una sensación en el cuerpo.
Tal vez una emoción suave o intensa.

Y observa si aparece una frase automática:


esto no me gusta,
esto debería irse,
esto significa algo.

No luches con ella.
Solo obsérvala.

Ahora, vuelve al cuerpo.
A la sensación pura.
Antes de la historia.

Y repite internamente:

Puedo sentir sin añadir relato.

Permite que la emoción sea
solo una experiencia momentánea,


—no una definición de quién eres—.

Si la mente vuelve a interpretar,
regresa con amabilidad al cuerpo.

Quédate unos instantes aquí,
en esta frecuencia limpia
donde sentir no necesita explicación.

Cuando lo sientas,
inhala profundamente…
y exhala despacio.

Vuelve poco a poco,
llevándote contigo


la posibilidad de vivir la emoción
con menos peso.