Dejar ir sin empujar

Dejar ir sin empujar pertenece a una colección de meditaciones para dejar ir cargas antiguas y emociones retenidas.

Busca una postura cómoda.
No para relajarte,
sino para no resistir.

Permite que el cuerpo se apoye.
No hay nada que sostener ahora.

Respira…
sin intención de cambiar nada.

Hoy no vamos a soltar nada a la fuerza.
No vamos a empujar emociones.
No vamos a convencer al cuerpo.

Lleva la atención a eso
que has estado intentando cambiar
o acelerar.

No lo nombres.
Solo reconócelo.

Y repite internamente, con suavidad:

Puedo dejar de empujar.

Siente lo que ocurre en el cuerpo
cuando no intentas ir en otra dirección.

Tal vez aparezca alivio.
Tal vez incomodidad.
Todo es bienvenido.

Dejar ir no es hacer algo.


—Es dejar de hacer—.

Permite que la experiencia
encuentre su propio ritmo.

Quédate unos instantes aquí,
en esta frecuencia de aceptación
donde no hay lucha interna,


solo presencia.

Cuando lo sientas,
inhala profundamente…
y exhala despacio.

Vuelve poco a poco,
llevándote contigo
la certeza de que


no todo necesita ser empujado
para transformarse.