Las manos que no se escondieron más
Durante mucho tiempo aprendió a cubrirlas. No porque dolieran, sino porque no encajaban del todoen un mundo donde todo parecía teneruna forma concreta de ser. Había manos completas,manos iguales,manos que no despertaban preguntas. —Las suyas eran distintas—. Y en una sociedad que compara rápido,lo distinto suele leerse como carencia. Algunas miradas se detenían demasiado. Otras […]
