Cuentoterapia

Las manos que no se escondieron más

Durante mucho tiempo aprendió a cubrirlas. No porque dolieran, sino porque no encajaban del todoen un mundo donde todo parecía teneruna forma concreta de ser. Había manos completas,manos iguales,manos que no despertaban preguntas. —Las suyas eran distintas—. Y en una sociedad que compara rápido,lo distinto suele leerse como carencia. Algunas miradas se detenían demasiado. Otras […]

El día que dejó de esperar otro momento

Durante mucho tiempo pensó que la vida empezaría después. Después de sanar.Después de entender.Después de sentirse mejor. Vivía esperando un momento distinto. Más claro.Más tranquilo.Más completo. Mientras tanto, la vida pasabaen pequeños gestos que no miraba: una respiración profunda,una conversación sincera,un instante de calma sin motivo. Un día, sin grandes revelaciones,se dio cuenta de algo

La habitación llena de voces

Durante años creyó que su mente era así.Llena.Ruidosa.Cansada. Pensaba que pensar tantoera parte de su personalidad. Pero un día, en mitad de un silencio inesperado,escuchó algo distinto. No era una emoción.No era una sensación corporal. —Eran voces—. Frases repetidas.Antiguas.Aprendidas. No es suficiente.Así eres tú.Ten cuidado.No confíes. Se dio cuenta de que muchas de esas vocesno

El cuerpo no estaba enfermo

Durante mucho tiempo creyó que su cuerpo estaba fallando.Dolores que iban y venían.Cansancio sin causa aparente.Una sensación constante de peso. Buscó respuestas afuera.Pruebas.Nombres.Explicaciones. Pero todo parecía estar “bien”. Un día, dejó de buscar diagnósticos,se sentó en silencioy por primera vez no preguntó qué me pasa,sino —qué me quiere decir—. Entonces lo sintió. El cuerpo no

Cargar con lo que no era propio

Desde su infancia tuvo la sensaciónde que debía sostener algo invisible. No sabía qué era,pero lo llevaba a todas partes.En la espalda.En el pecho.En la forma de escuchar. Se hacía cargo de los silencios,de los enfados ajenos,de las tristezas que no había provocadopero sentía como propias. Cuando alguien sufría,algo en su interior se activaba.Como si

La voz que hablaba bajito

Durante mucho tiempo pensó que su voz era débil. No gritaba.No interrumpía.No imponía. Hablaba bajito,como si pidiera permiso para existir. En reuniones, esperaba.En conversaciones importantes, dudaba.En los momentos clave, se callaba. Creyó que era timidez.Luego pensó que era prudencia.Nunca sospechó que pudiera ser miedo. Un día, alguien le preguntó con ternura:¿Y si tu voz no

No tuvo que cambiar para ser amada

Durante mucho tiempo creyó que el amorllegaría cuando fuera distinta. Un poco más fuerte.Un poco más entera según el mundo.Un poco menos visible en aquello que no encajaba. Había aprendido a corregirseantes de ser mirada. A anticipar el juicio.A suavizar lo que podía incomodar. Pensaba que amarera adaptarse. Hasta que un día, sin buscarlo,alguien no