¿Podemos hacer emociones? ¡Claro!
Y no solo podemos hacerlas, sino que muchas veces ya lo estamos haciendo sin darnos cuenta.
Lo explico ahora mismo.
Basada en las enseñanzas de Tony Robbins (orador motivacional y número uno como coach de vida):
las emociones que hacemos están formadas por lo que se denomina “Triada Emocional”.
Si logramos controlar estas tres fuerzas, podremos vencer ese miedo que no nos deja crecer, podremos cambiar nuestro estado interno y empezar a crear emociones que realmente nos acompañen en la vida que deseamos.
La triada emocional está formada por:
Enfoque,
Vocabulario y
Corporalidad o fisiología.
Enfoque: dónde va el enfoque, va la energía.
Por ejemplo:
- ¿Nos enfocamos en lo que depende de otros o en lo que depende de nosotros?
- ¿Nos enfocamos en el pasado, presente o futuro?
- ¿Nos enfocamos en el problema o en la solución?
El enfoque es fundamental porque determina nuestro estado emocional. Allí donde llevamos nuestra atención, llevamos nuestra energía.
Si nuestro foco está en lo que nos falta, nuestro cuerpo responde con angustia.
Si nuestro foco está en lo que podemos construir, nuestro cuerpo responde con fuerza.
Descubrir nuestro enfoque es esencial para descubrir nuestra realidad emocional.
Nuestra mente siempre va a buscar pruebas de aquello en lo que creemos, por eso es tan importante dirigirla de forma consciente.
Vocabulario: las palabras crean emociones.
Es muy importante entender que el vocabulario son las palabras con las que describimos nuestra realidad, nuestras experiencias, o cómo nos hablamos a nosotros mismos:
“No puedo”, “soy vago”, “soy torpe”, “es lo que hay”, “yo soy así”.
Nuestro vocabulario está reforzando nuestras creencias limitantes y hace que no veamos ni nos planteemos otras opciones.
Cada palabra que utilizamos activa una emoción, y cada emoción refuerza una acción o la bloquea.
Cambiar nuestras palabras cambia nuestras creencias, nuestras acciones y nuestra biología emocional.
Las palabras evocan emociones. Pueden activar nuestra fortaleza emocional, nuestro ingenio, nuestros recursos internos.
Si cambiamos nuestras palabras, podemos cambiar nuestra vida.
Corporalidad o fisiología: el cuerpo como creador de emociones.
La corporalidad acompaña y refuerza el estado anímico.
Según adoptemos una postura corporal u otra, enviaremos diferentes mensajes a nuestro cerebro y éste segregará hormonas del estrés o de bienestar, generando o robando nuestra energía.
Toda emoción tiene su expresión en el cuerpo.
El cuerpo genera emociones y las emociones generan cuerpo.
Los mayores indicadores emocionales son:
- Expresión facial
- Respiración
- Tono de voz
- Postura de los hombros
- Inclinación de la cabeza
Observar nuestra corporalidad nos revela qué emoción estamos reforzando en ese momento.
Aprendamos posturas que segregan hormonas de felicidad, tranquilidad, éxito.
El cuerpo habla, incluso cuando creemos que no.
Cada emoción tiene su postura. Cada postura genera una emoción.
Aplicar la triada emocional en nuestra vida
Por tanto, es importantísimo:
Descubrir nuestro enfoque.
Porque nuestro enfoque, determina nuestra realidad.
Descubramos nuestras preguntas habituales.
Cambiemos nuestros “¿por qué?” por “¿cómo puedo?”.
Preguntémonos: “¿Qué tengo que hacer para…?”
Nuestro cerebro, al cambiar las preguntas, empezará a buscar otras respuestas y, con mejores preguntas, obtendremos mejores respuestas.
Observar nuestro vocabulario.
Lo que nos decimos nos construye o nos destruye.
Las palabras evocan emociones y desencadenan acciones.
Si cambiamos nuestras palabras, cambiamos nuestras creencias y cambiamos nuestra vida.
Observar nuestra corporalidad.
El cuerpo influye profundamente en nuestro estado interno.
Pequeños cambios generan grandes resultados.
Neuroplasticidad y cambio emocional
La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para hacer nuevas conexiones neuronales y fortalecer las existentes.
Es una herramienta poderosa que nos permite cambiar nuestra forma de pensar, sentir y comportarnos y, por ende, nuestra vida.
Hay que tener en cuenta que muchos de nuestros comportamientos automáticos tienen su origen en necesidades emocionales no identificadas.
Por tanto, aprendamos a crear nuevas conexiones, a entender y a sentir mejores emociones que influirán en tomar mejores decisiones, porque somos las decisiones que tomamos en nuestra vida.
“Eres lo que haces, no lo que dices que vas a hacer”.
Carl Gustav Jung
Emoycionesconmar
Gracias
