Cómo influye la salud mental en nuestra vida y en nuestro cuerpo

La salud mental influye directamente en nuestra vida y en nuestro cuerpo, aunque muchas veces no seamos conscientes de ello. Nuestra forma de pensar, sentir y gestionar las emociones tiene un impacto real en nuestro bienestar físico, nuestras relaciones y nuestra calidad de vida.

A pesar de ello, la salud mental sigue siendo uno de los grandes tesoros olvidados en nuestro estilo de vida actual.

¿Por qué cuesta tanto integrar la salud mental en nuestro estilo de vida?

Son numerosos los estudios que demuestran la influencia de nuestras emociones sobre la salud física y mental. Y, aun así, sigue sorprendiendo a muchas personas cuando enferman, como si nunca hubieran imaginado que lo emocional pudiera tener relación con lo que ocurre en el cuerpo.

Parece que solo prestamos atención a la salud cuando aparece el síntoma.


Cómo influye la salud mental en nuestro estilo de vida

Hay personas que consumen dulces de manera desmesurada y se sorprenden cuando les diagnostican diabetes.


Otras abusan de la sal y se sorprenden al tener la tensión arterial elevada.


Y no hablemos del cáncer en fumadores.

Pero ¿solo influyen los hábitos externos como la alimentación o el ejercicio?

La respuesta es no.

Durante mucho tiempo hemos separado lo físico de lo emocional, como si no estuvieran conectados.

Reducir nuestra salud a lo externo es dejar fuera una parte esencial de nosotros.

Lo emocional no es un añadido: es una base silenciosa que influye en todo lo demás.

No somos solo lo que hacemos fuera, sino también lo que sentimos por dentro. Y eso, aunque no siempre se vea, también construye —o desgasta— nuestra salud día a día.


Qué es la salud mental y cómo se define

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como:

“Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de enfermedad.”

Sin embargo, nuestros sistemas sanitarios siguen estando orientados, en gran medida, a la enfermedad y no a la salud.

Entonces, ¿qué ocurre con nuestra salud mental?


Por qué es importante la gestión emocional en nuestra salud mental

¿Quién enseña a nuestros niños a conocer y gestionar sus emociones?

¿Y a los adultos?
¿A los padres?
¿A los profesores?
¿A los profesionales sanitarios?

En la mayoría de los casos, se sigue tratando el síntoma con una pastilla, sin atender al origen emocional que puede haber detrás.

¿Por qué no se enseña en los colegios?
¿En los institutos?
¿En las empresas?

Parece que hablar de emociones sigue siendo un tabú.


Cómo afectan las emociones a nuestra salud física

Muchas personas viven hipnotizadas:

“No quieren curarse, quieren que desaparezca el síntoma.”

Sin embargo, el estrés y la mala gestión emocional influyen directamente en nuestro sistema inmune y pueden favorecer, a largo plazo, la aparición de enfermedades como cardiopatías, nefropatías o incluso cáncer.

Diversos estudios señalan que en periodos de estrés prolongado desarrollamos estados emocionales negativos que aumentan la vulnerabilidad a la enfermedad, mientras que las emociones positivas contribuyen a mantener y recuperar la salud.


Relación entre mente y cuerpo en nuestra salud

Desde la antigüedad, Hipócrates ya afirmaba:

“Las fuerzas naturales que se encuentran dentro de nosotros son las que verdaderamente curan las enfermedades.”

En la actualidad, numerosos estudios y profesionales como el Dr. Braud, la Dra. Catherine Limperopoulos, Lynn Margulis, Elena Haford o Joe Dispenza muestran cómo el estado emocional impacta directamente en la salud física.

Por ejemplo:

  • Ambientes emocionales estresantes durante el embarazo influyen en el desarrollo cerebral del feto.
  • La calidad de nuestras relaciones sociales es más importante que la cantidad.
  • Vivir en entornos conflictivos resulta nocivo para la salud.

Cómo influyen los pensamientos y las palabras en nuestra salud mental

Nuestra forma de hablar, las críticas, el menosprecio, las comparaciones, el rechazo o el castigo pueden causar un daño tan profundo como una agresión física.

Joe Dispenza explica que:

  • Los pensamientos generan una carga eléctrica
  • Las emociones producen una carga magnética

Es decir, cómo pensamos y cómo nos sentimos transmite energía que influye en cada aspecto de nuestra vida.


Por qué la educación emocional es clave desde la infancia

La familia es el primer lugar donde se establecen los vínculos, las relaciones y las emociones.

Como recuerda Elsa Punset:

“Enseñamos a los niños a leer, escribir o vestirse, pero ¿qué hay de sus emociones?”

El ser humano es un ser social y emocional. Aprendemos, en gran medida, imitando a los adultos.


Cómo gestionar nuestras emociones para mejorar nuestro bienestar

La calidad de nuestra vida no depende tanto de las adversidades que vivimos, sino de cómo las afrontamos y gestionamos.

Cada experiencia, incluso la más dolorosa, contiene una lección.


Cuando esa lección se reconoce y se integra, puede producirse la curación.

Como decía Epicteto:

“Lo que nos afecta no son los acontecimientos que nos ocurren, sino el significado que les damos.”


Reflexión final

Integrar la salud mental en nuestra vida cotidiana no es un lujo, es una necesidad.

La felicidad viene de conseguir nuestras metas por lo que desmontar las creencias limitantes que hemos desarrollado, es crucial para seguir creciendo.


Cuidar nuestras emociones, pensamientos y relaciones es una forma profunda de prevención y de amor propio.

Cuando asumimos la responsabilidad de nuestro mundo interior, empezamos a vivir con mayor conciencia, coherencia y bienestar.


Emoycionesconmar
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