La expresión emocional es una asignatura pendiente en nuestras relaciones y una de las claves para comprender por qué muchos conflictos se repiten a lo largo de nuestra vida.
¿Hemos cambiado los seres humanos la manera de relacionarnos?
Pues no.
A lo largo de nuestra vida, desde bien pequeños, ¿quién no ha vivido conflictos en sus relaciones?
Nos disgustamos, juzgamos, nos enfadamos y sentimos dolor.
Un dolor que, en ocasiones, llega a ser verdaderamente intenso.
Y es que la expresión emocional es clave para mejorar nuestras relaciones.
Relaciones y conflicto emocional
¿Por qué duele tanto?
Porque hablamos de heridas y conflictos con personas muy queridas: padres, hermanos, hijos, pareja, amigos…
En algunos casos, estos conflictos llegan incluso a romper relaciones de por vida.
Y lo más curioso es que el mismo patrón se repite en relaciones distintas.
La calidad de nuestras relaciones
¿Sabías que la calidad de tu vida depende en gran medida de la calidad de tus relaciones?
Así lo demuestra uno de los estudios más prolongados sobre felicidad: el Estudio sobre Desarrollo Adulto de la Universidad de Harvard, iniciado en 1938 y actualmente dirigido por el psiquiatra Robert Waldinger.
Este estudio concluye que:
- Las personas con más vínculos sociales son más felices, más sanas y viven más años.
- No importa tanto el número de relaciones, sino la calidad de las relaciones más cercanas.
El primer paso: la expresión emocional
Entonces, ¿qué podemos hacer para mejorar nuestras relaciones?
Podemos dar el primer paso.
Y ese primer paso es la expresión emocional: qué palabras usamos y cómo expresamos el conflicto que sentimos en nuestro interior.
Marshall Rosenberg, en su libro Comunicación no violenta, describe diferentes formas de comunicar ese malestar.
Formas de expresar el conflicto
El castigo
Es una de las formas más habituales y menos ecológicas de comunicación.
Implica un bajo nivel de conciencia y suele incluir represalias, distancia emocional o falta de perdón.
Por ejemplo:
Mi amiga no me llama las veces que yo considero que debería hacerlo, así que yo tampoco la llamo, aunque me apetezca.
La queja
Consiste en comunicar el malestar desde la recriminación.
Esto suele poner a la otra persona a la defensiva, ya que se siente atacada.
Por ejemplo:
Llamar a la amiga y decirle que es una mala amiga, generando culpa y alimentando aún más el conflicto.
En ambos casos, nos alejamos del verdadero objetivo: expresar lo que sentimos y mostrar nuestra necesidad.
La petición
Es el nivel de expresión más profundo y consciente.
Aquí no hablamos del otro, sino de nuestros sentimientos y necesidades ante la situación vivida.
No juzgamos.
No responsabilizamos al otro de nuestro estado emocional.
Por ejemplo:
Me siento triste cuando no recibo llamadas tuyas.
Comprender el mensaje de la emoción
La solución no está en cambiar al otro, sino en aceptar la información que nos aporta la relación.
Esa información nos ayuda a conocernos mejor y a entender qué necesidad estamos intentando cubrir a través de esa persona.
¿Debemos mantener todas las relaciones?
No.
Solo podremos decidir con claridad cuando entendamos nuestras emociones, el mensaje de cada una de ellas y la necesidad humana que hay detrás.
Para ello, es necesario cuestionar nuestras creencias, valores y normas, ampliando así nuestro nivel de conciencia.
Coherencia emocional
Decidir desde la comprensión implica comunicar nuestras normas y nuestras decisiones con respeto y advertir de posibles consecuencias, no para dañar al otro, sino para mantener nuestra coherencia emocional.
La coherencia emocional aparece cuando lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos están alineados con nuestros principios, sintiéndonos leales a nosotros mismos.
Como decía Gandhi:
“La felicidad consiste en poner de acuerdo tus pensamientos, tus palabras y tus hechos.”
Reflexión final
Aprender a expresar lo que sentimos no solo mejora nuestras relaciones, sino también nuestra relación con nosotros mismos.
La expresión emocional consciente nos permite vivir con mayor claridad, responsabilidad y coherencia interior.
Emoycionesconmar
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