Aceptación. Soltar el control

“A lo que te resistes, persiste; lo que aceptas, te transforma.”
Carl Gustav Jung

Aceptar significa reconocer que no podemos tener bajo control todos los acontecimientos que suceden en nuestra vida. Muchas veces vivimos en una ilusión de control que, cuando se rompe, genera un gran sufrimiento.

La resistencia a que las cosas ocurran de forma distinta a como esperamos hace que la carga emocional sea cada vez más pesada. No siempre podemos elegir lo que sucede, pero sí la actitud con la que lo atravesamos.

Aceptar no es aprobar lo que ocurre ni resignarse, sino dejar de luchar contra aquello que ya está presente. Puede que no entendamos en el momento lo que estamos viviendo, y aun así abrirnos a la posibilidad de aprender algo de la experiencia.

Cuando soltamos la necesidad de controlar, aparece una mayor serenidad. Desde ese estado, las emociones dejan de desbordarnos y podemos responder con más claridad y responsabilidad.

“No nos perturban los acontecimientos, sino la percepción que tenemos sobre lo sucedido.”
Epicteto

La aceptación nos devuelve al presente, que es el único lugar desde el que podemos actuar. Al enfocar nuestra atención en aquello que sí está en nuestras manos —nuestra actitud, nuestra respuesta— dejamos de luchar contra lo que no depende de nosotros.

Aceptar lo que sucede, aceptarnos a nosotros mismos, es un proceso que aligera la carga interna y abre espacio para una forma de estar más consciente y en paz.

Emoycionesconmar

Gracias